El fin de una estancia en las Islas Galápagos
Tengo la suerte o el privilegio (no se puede decir de otra manera) de volver de forma reiterada a las Islas Galápagos debido a mis expediciones. Algunas veces vengo solo por motivos estrictos de investigación, pero otras veces guío grupos de visitantes que quieren pisar las islas bajo una visión alejada del turismo tradicional: se trata de viajes de estudio o científicos abiertos a todos los públicos. Vosotros, de forma virtual, también sois expedicionarios míos. Hemos viajado juntos por las Islas Galápagos a lo largo de cuatro semanas (Darwin lo hizo a lo largo de cinco semanas, casi el mismo tiempo). Ha llegado el momento de explicar lo que hacemos los naturalistas y científicos de campo una vez llegamos a casa: nuestro laboratorio. Es un punto muy importante pues, del mismo modo que yo os escribo hoy desde el laboratorio de HOMINID Grup d'Orígens Humans (Parc Científic de Barcelona-Universitat de Barcelona), Darwin también dio muchas vueltas a sus observaciones una vez llegó a Londres (después se trasladaría a su famosa residencia de Down).
Las libretas sobre la Selección y la apertura del saco de los pinzones
Darwin meditó mucho sobre todos los datos recogidos a lo largo de cinco años de navegación a bordo del HMS Beagle. En cuanto desembarca, comienza a escribir unos cuadernos rojos que llamamos libretas sobre la Selección. Aquí apuntará las primeras ideas que luego se desarrollarán en su gran obra: El Origen de las Especies (1859). Pero ya hemos dicho que el eureka no se produjo en Galápagos, ni siquiera se produjo un día concreto en Londres o Down, pero, sí tuvo mucho que ver un hecho relacionado con Galápagos: el encargado de estudiar las colecciones ornitológicas del Beagle -el Profesor Gould- llama a Darwin después de abrir el saco de los pinzones. En el interior no había una única especie de ave, con diferentes subespecies, sino que habían muchas especies de pinzones. ¡Darwin lo había tenido delante de sus ojos!: provenientes del continente sudamericano unos pinzones ancestrales habían evolucionado (por radiación adaptativa) en diferentes hábitats e islas de las Galápagos. La clave estaba, sobre todo, en las diferentes formas y dimensiones de sus picos. Sin duda, Galápagos fue fundamental en la vida de un personaje que acabaría revolucionando la Ciencia y la Humanidad con sus teorías evolucionistas.
Ha sido un placer viajar con todos vosotros por los mundos de la ciencia en Galápagos. Hasta la próxima,











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